The Commanding Heights

Cuando hace más de un año me enteré de la excelente idea de Adrián Ravier de publicar La Escuela Austríaca Desde Adentro, me di cuenta de que no podía esperar veinte años a que se me preguntara no sólo sobre cómo estuve tan seguro en afirmar que en cierto momento -hoy- haya sido el primer y único economista austríaco de Bolivia, sino sobre la manera en que había llegado a la Escuela Austríaca de Economía.

El esfuerzo que estoy haciendo ahora por saber dónde y cuándo empecé el camino para llegar hasta el seminario del profesor Jesús Huerta de Soto, tiene origen en mi mala costumbre de guardar cosas que para otros podría solamente representar basura, es decir, recortes de periódicos, revistas, libros muy extraños, y un muy largo etcétera.

En este caso se trata de un documental que ya en 2002 anunciaron insistentemente en A&E Mundo y cuyos seis capítulos grabé en una vieja cinta VHS: The Commanding Heights: The Battle for the World Economy. Al verlo nuevamente (porque todavía no lo conozco de memoria) caigo en cuenta de que no fue James M. Buchanan quien alrededor de 2003 me llevó a conocer la obra de Ludwig von Mises, como afirmé sin temor a equivocaciones hace poco tiempo, sino exactamente al revés, cuando mi obsesión por la dictadura de Banzer y el Plan Cóndor durante los años 70, y sobre todo por el posterior proceso de estancamiento hiperinflacionario de los años 80 en Bolivia, me llevó a sostener un estudio permanente y casi paralelo al que llevaba formalmente en San Simón.

Pero la idea de que finalmente puedo afirmar el momento, lugar y circunstancias en que supe de la existencia del inmenso mundo de Ludwig von Mises, y del hecho de que la Escuela Austríaca no haya sido necesariamente un descubrimiento para mí (el famoso Youre all a bunch of socialists! lo tengo registrado hace ahora ya diez años), es parte de otro proyecto y de un trabajo más serio que requiere mayor detalle, sobre todo para observar mi evolución intelectual en materia económica. El objeto de presentar este documental de tres partes en este espacio es:

Bolivia, con la experiencia que tiene con el socialismo de derecha de Banzer con un auge económico insostenible, y con la huída hacia adelante del eventual gobierno socialista de izquierda de la Unidad Democrática y Popular que agravó la situación hasta la depresión, tiene mucho que decir sobre la Gran Recesión, aquella que no tiene sus inicios en 2007 y 2008, sino al menos en 2000 y 2001, cuando se decidió difundir el libro de Daniel Yergin y Joseph Stanislaw como un brillante documental en la necesidad de advertir los peligros del control estatal de la economía. Así, resulta difícil e incluso imposible discutir lo evidente de combatir la recesión como una causa de libertad.

 

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