Banco Popular: la Gran Recesión no ha terminado

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Hace unas pocas semanas abordábamos el hecho de que la gran banca internacional sigue enferma, pero ahora mismo, además, los riesgos en el sector son mayores que en los momentos previos a la crisis de 2008, que terminó convirtiéndose en la mayor recesión de los últimos cien años, la mentada Gran Recesión.

Los economistas de la National Bureau of Economic Research determinaron que la crisis había terminado tan pronto como en junio de 2009, luego de 18 escasos meses. Sin embargo, como también dijimos en su momento, por la manera en que se pretendió bregar con sus efectos, solamente se los postergó a cambio de agravarlos.

De esta manera, en criterio de alguien como Bill Gross, confundador y director de PIMCO, la gestora de renta fija más grande del orbe, hoy grafica la situación actual así: “en lugar de comprar bajo y vender alto, estás comprando alto y cruzando los dedos”.

Pues bien, tan solo unos meses luego de los serios temores alrededor de Deutsche Bank en Alemania o Monte dei Paschi en Italia, en esta semana sucedió lo que en los últimos meses ya se temía: el rescate del Banco Popular en España.

Para esto no vamos a abundar demasiado, porque por nosotros lo harán los más entendidos, María Blanco González y David Moreno Vincent, presidenta y director del Family Office de Genea Wealth Management S.A. respectivamente, a la vez que los principales aliados estratégicos de Crusoe Research, y Daniel Lacalle, otro de los aliados estratégicos, que dirije el fondo de Adriza International Opportunities en Tressis. ¿Qué es lo que realmente ha sucedido?

María Blanco: Banco Popular no es Bankia
David Moreno: Acceso preferente: el Banco Popular
Daniel Lacalle: Adiós, Banco Popular

Todavía recordamos cuando Rodríguez Zapatero decía que la crisis no llegaría a España, sino que, además, mal que pesara a algunos, y gracias a contar con el sistema financiero más sólido del mundo, la renta per cápita española alcanzaría la de Alemania o Suiza en un par de años. Pues en ese par de años más tarde, con profundas bancarrotas generalizadas de por medio, ZP terminó adelantando elecciones.

Algo demasiado similar está sucediendo en Bolivia, y lo que le estamos diciendo es que, con vasto conocimiento de causa, existen alternativas para advertir pérdidas comparables administrando su patrimonio con criterios profesionales, y poniendo su dinero a buen recaudo.