La alegría de ser testigo y vivir la caída del comunismo en América Latina es indescriptible. Será algo para contar a los nietos, pero más importante aún será recordarles insistentemente que jamás hay que subestimar el retorno de la izquierda ni su capacidad para transformarse;
Si niegas a tus hijos la transmisión de toda la herencia cultural que has recibido, les estás negando el conocimiento de la civilización a la que perteneces. La moral y la religión son cosa de la familia, no del Estado, porque si es el Estado el que la impone estamos en manos de
La alegría de ser testigo y vivir la caída del comunismo en América Latina es indescriptible. Será algo para contar a los nietos, pero más importante aún será recordarles insistentemente que jamás hay que subestimar el retorno de la izquierda ni su capacidad para transformarse;