Más sobre la devaluación del 40% del tipo de cambio nominal (pero en fácil)

Texto escrito originalmente el 28 de junio a las 12:30 PM.

Así como aceptaron los bloqueos durante 54 días a nivel nacional como medida de presión legítima (porque solo hay afectados y no culpables), la devaluación del tipo de cambio nominal significa aceptar como medida legítima el hecho de que Evo Morales y Arce Catacora echaron mano de las reservas internacionales del Banco Central (compuestas entre otros elementos por el encaje legal de los depósitos en dólares de la gente) para financiar el déficit fiscal.

¿Qué es lo que ha sucedido? Al pasar del tipo de cambio nominal fijo al flexible, el gobierno ha decidido, simplemente, que va a honrar una cantidad menor del dinero que debe del déficit. Esto significa que el gobierno le está incumpliendo parte de lo que le debe a la gente, pero como les da más dinero, la gente lo acepta e incluso aplaude sin percatarse de que es dinero que hoy vale un 40% menos que el día anterior. Y la gente no solo lo acepta, y no en el sentido de “ya, ni modo”, sino que lo aplaude. ¿Ya ven el porqué de la defensa del tipo de cambio fijo? Para que te devuelvan todo lo que te deben.

Entonces, evidentemente, aunque en distintas proporciones, la devaluación del tipo de cambio nominal afecta primero a todos quienes ahorraron en dólares y se los confiaron al sistema —donde la devaluación el efecto sí es real—, luego a quienes obtienen ingresos y ahorran en bolivianos, pero beneficia a todos los deudores en bolivianos donde, curiosamente, el principal deudor tanto de dólares como de bolivianos es el gobierno.

¿Qué se debió hacer? Reconocer que el primer factor que ejerce presión sobre las reservas y, por tanto, el tipo de cambio, es el exceso de gasto público; ¡había que recortarlo! Y aún hay que hacerlo, pero se concentraron en conseguir más ingresos para seguir con el mismo nivel de gasto del cocalero y de Arce.

Ahora, bajo la misma política económica de los últimos 20 años, tratar de recuperar reservas sin recortar el gasto es simplemente imposible. Es lo que han demostrado 7 meses de una política económica bastante improvisada, pero lo que hay que tener en cuenta es que el camino de la recuperación de reservas es para sostener el tipo de cambio tanto fijo como flexible (ambos regímenes las necesitan o simplemente no existe tipo de cambio alguno). A este proceso se le llama revaluación.

Pero acaban de devaluar el boliviano —o sea, exactamente a lo que inicialmente se propusieron— porque, a pesar de su sinfín de promesas vacías e irresponsables, y de haber inflado las expectativas afirmando que habían conseguido $9.000 millones de organismos multilaterales para los próximos 4.5 años —por eso bajó realmente el tipo de cambio, porque el mercado compra con el rumor y vende con la noticia—, no consiguieron recuperar reservas ni devolver depósitos. Haber devaluado significa, entonces, la rendición en esta batalla, una que se suponía que se libraba contra el nefasto régimen que ha sido el del MAS. Se fueron a la B. Y en vez de defender al ahorrista depositante, simplemente siguieron con la segunda parte del sablazo de Morales y Arce al bolsillo de la ciudadanía.

Para peor, se repite el mantra —cínica mentira, más bien— de que ahora que se establece el tipo de cambio flexible, quien lo establece es el mercado. Nuevamente, mentira. Para que el mercado defina el tipo de cambio debe haber libertad monetaria, pero no la hay mientras quien controle la oferta monetaria por medio del banco central sea el Estado, y mientras se mantenga la eterna política de estímulo de la demanda agregada interna de Arce por medio de, nuevamente, exceso de gasto y abundante crédito artificialmente barato en bolivianos cada vez más devaluados.

Finalmente, el mito más extendido sobre el que no vale la pena extenderse: si devaluar fuera la panacea para exportar, crecer y alcanzar más competitividad, Argentina, Venezuela y Zimbabwe sería los reyes de las exportaciones mundiales.

You may also like...

Portada Auge y Decadencia de Bolivia

Auge y Decadencia de Bolivia (2003 - 2023):
Ciclo Austríaco, Value Investing y Dolarización


Comprar
en Amazon