Nuevos bonos soberanos por $1.000 MM sobre expectativas, no resultados
A los incautos [o que no saben invertir a corto], respecto de la nueva emisión de bonos soberanos de Bolivia.
Lo primero: la colocación reciente de $1.000 MM a 2031 con un yield de 9,75% es un regreso exitoso después de 4 años, y el cupón salió bastante por debajo del escenario base de 13% o 15% que yo proyectaba. No obstante, la paradoja que advierto viendo lo que sucede con los bonos 2028 y 2030 se mantiene, y es mejor no pasarla por alto.
Los bonos 2028 y 2030 ya han subido casi 50% desde 2025 y cotizan por encima de 70 centavos —por encima del umbral técnico que el mercado considera zona de distress. Fitch subió la calificación de CCC− a CCC en enero de 2026 y S&P hizo un inusual doble upgrade de CCC− a CCC+ en marzo.
Estas parecen buenas noticias, y en parte lo son, pues reflejan que el mercado reconoce el cambio político y las primeras reformas del gobierno de Paz. Pero todavía se espera mucho más. Ha sido mejor que lo hicieran ahora antes de seguir perdiendo credibilidad.
Pero aquí está la advertencia: este rally está descontando anticipadamente el escenario sobre-optimista —un programa del FMI firmado, reformas implementadas, acceso sostenido al mercado— sin que ninguna de estas condiciones se haya materializado todavía.
Si Bolivia acaba de emitir $1.000 MM sobre expectativas y no sobre resultados, y luego las reformas se demoran o el FMI no firma en los plazos esperados, el spread se abre de nuevo y el país queda atrapado en deuda cara emitida en el peor momento.
El propio ministro Espinoza había sido prudente al afirmar que el retorno al mercado se esperaría para finales de 2026 o principios de 2027. Esa cautela era correcta, pero ahora han hecho las cosas al revés: primero colocan ganando confianza internacional en corto, ¿y solamente luego esperan que esa confianza se transmita al público interno, tal vez reduciendo la demanda de dólares?
Lo siento, pero programar una devaluación del 42% con un déficit que ya no es del 9% (inaceptablemente escandaloso), sino del 11% (que raya en lo groseramente piromaniaco), es muy riesgoso.
Señores, la confianza tiene que tener suelo firme o será peor. Hay que hacer méritos: primero hay que hacer el gol para marcarlo.
En fin. Están avisados.








