Los mercados ratifican la cautela del FRACTAL Index sobre Colombia

El “Tiger Trade” se desvanece. La euforia que acompañó la victoria de Abelardo de la Espriella en la primera vuelta duró exactamente lo que dura cualquier euforia electoral: hasta que los mercados empiezan a hacer preguntas serias. El spread de la deuda colombiana se ha ampliado todos los días esta semana. Los bonos en dólares devolvieron ganancias. El índice bursátil registra su peor semana desde marzo de 2020.

Nada de esto es sorpresa para quien sigue el FRACTAL Score de Colombia. Lo es para quien apostó solo a la narrativa del cambio de gobierno sin mirar la estructura que sostiene —o no— ese cambio.
El problema de Colombia no es Abelardo. Es la aritmética. Un margen de victoria estrecho. Un Congreso donde su partido tiene cuatro senadores. Un déficit fiscal del 6,4% del PIB heredado de Petro, que exige un ajuste del tamaño que ningún gobierno ejecuta sin coalición sólida y sin oposición legislativa significativa. Casi la mitad del país votó por continuar la agenda anterior. Esa no es una nota al margen — es la variable que determina si el ajuste fiscal prometido se ejecuta o se diluye en el camino.
Hoy Bloomberg confirma la postura de cautela del lunes con datos de mercado, y Reuters lo ratifica con datos de conflictividad.

El FRACTAL Index lo venía señalando desde antes de la segunda vuelta, porque para lo que está diseñado a medir: la fragilidad institucional no se resuelve con una elección, se gestiona —o no— después de ella. No mide quién gana, sino el margen de maniobra que realmente tiene para gobernar.








